Listas largas sin contexto
Una herramienta automática te entrega cientos de hallazgos, pero no te dice cuáles se pueden aprovechar de verdad ni qué pasaría si alguien los encadena.
Simulamos lo que haría un atacante real contra tu sitio web, tu red o tu nube, con autorización y reglas claras, para mostrarte qué se puede explotar y cómo cerrarlo.
Una herramienta automática te entrega cientos de hallazgos, pero no te dice cuáles se pueden aprovechar de verdad ni qué pasaría si alguien los encadena.
Tu portal de clientes, tu intranet o tu API se desarrollaron rápido. Nadie ha probado si un usuario puede ver datos de otro o saltarse un control de acceso.
Un cliente grande, un banco o una auditoría te solicitan el informe de una prueba de penetración reciente y no tienes cómo responder.
El pentesting, también llamado prueba de penetración o ethical hacking, consiste en atacar tus sistemas de forma controlada y autorizada para demostrar qué vulnerabilidades son explotables y qué impacto tendrían. Antes de empezar firmamos el alcance, las ventanas horarias, las direcciones y aplicaciones incluidas y los contactos de emergencia. Trabajamos con metodologías reconocidas, como la guía de pruebas de OWASP para aplicaciones web y el estándar PTES para infraestructura, y con herramientas como Burp Suite, Nmap y Metasploit, siempre combinadas con revisión manual. Al final recibes evidencia de cada hallazgo, su nivel de riesgo y la forma concreta de corregirlo, y ofrecemos un retest para confirmar el cierre.
Conversemos tu casoPruebas sobre sitios, portales y aplicaciones web: autenticación, manejo de sesiones, control de acceso, inyecciones, exposición de datos y lógica de negocio.
Revisión de las API que usan tus aplicaciones móviles o integraciones, donde son frecuentes los accesos a objetos de otros usuarios y la falta de límites.
Evaluamos lo que tu empresa expone a internet: VPN, correo, servicios publicados y paneles de administración que no deberían estar a la vista.
Simulamos a un atacante que ya entró a la red, por ejemplo con un equipo comprometido, y medimos hasta dónde puede moverse y qué privilegios consigue.
Buscamos buckets expuestos, permisos excesivos y servicios mal configurados en AWS, Google Cloud o Azure, que suelen ser una puerta fácil.
Resumen ejecutivo para la gerencia, detalle técnico reproducible para tu equipo y una nueva prueba sobre los hallazgos corregidos.
Acordamos alcance, tipo de prueba, horarios, exclusiones y autorizaciones por escrito antes de tocar cualquier sistema.
Recopilamos información pública y técnica sobre los objetivos para identificar posibles vías de ataque.
Intentamos aprovechar las debilidades encontradas, deteniéndonos donde el riesgo para tu operación no se justifique.
Presentamos resultados, acompañamos la corrección y verificamos en el retest que cada brecha quedó cerrada.
Si te reconoces en alguno de estos casos, vale la pena conversar.

El pentesting es una prueba en la que especialistas atacan tus sistemas con tu autorización, usando las mismas técnicas que un atacante real. Sirve para saber qué vulnerabilidades se pueden explotar en la práctica, qué información quedaría expuesta y qué tan lejos podría llegar alguien. El resultado es un informe con evidencia y recomendaciones para corregir antes de que ocurra un incidente.
En la práctica se usan casi como sinónimos. Ethical hacking es el concepto general de usar técnicas de ataque con fines defensivos y con permiso del dueño de los sistemas. El pentesting es la forma estructurada de aplicarlo: un servicio con alcance definido, metodología, plazos y un informe final. Cuando una empresa contrata hacking ético, normalmente está contratando un pentesting.
En caja negra el equipo parte sin información interna, como un atacante externo. En caja gris recibe datos parciales, por ejemplo credenciales de un usuario común, lo que permite probar el control de acceso dentro de la aplicación. En caja blanca se entrega documentación o código. La elección depende de lo que quieras demostrar y del tiempo disponible; te recomendamos la que mejor se ajusta.
Toda prueba activa conlleva algún riesgo, por eso lo gestionamos: definimos horarios, excluimos pruebas de denegación de servicio salvo que las pidas, evitamos acciones destructivas y mantenemos un contacto directo con tu equipo durante la ejecución. Si un sistema es especialmente delicado, podemos probar sobre un ambiente de pruebas equivalente al de producción.
Una práctica común es hacerlo de forma periódica y, además, cada vez que hay un cambio relevante: una aplicación nueva, una migración a la nube o una modificación importante de la red. Algunos clientes, contratos o normas sectoriales fijan su propia frecuencia. En la conversación inicial revisamos tus obligaciones y tu nivel de exposición para proponerte un calendario razonable.
Escríbenos por WhatsApp y definimos juntos el alcance de un pentesting para tu empresa.