Un correo heredado que ya no da más
Buzones llenos en un hosting compartido, mensajes que caen en spam o que no llegan, y cada nuevo trabajador obliga a pedirle una casilla a un proveedor que demora días en responder.
Llevamos tu correo y tus archivos a Google Workspace sin perder información, dejamos las cuentas protegidas y, si lo necesitas, montamos tus sistemas en Google Cloud con orden desde el primer día.
Buzones llenos en un hosting compartido, mensajes que caen en spam o que no llegan, y cada nuevo trabajador obliga a pedirle una casilla a un proveedor que demora días en responder.
Ex trabajadores con acceso al Drive, carpetas compartidas con cualquiera que tenga el enlace y contraseñas sin verificación en dos pasos. Nadie revisa la consola de administración.
Alguien abrió un proyecto con su tarjeta personal, los permisos son de propietario para todos y no hay claridad sobre qué recursos están corriendo ni quién responde por ellos.
Planificamos la migración de tu correo, calendarios y contactos desde el servidor actual (cPanel, Exchange, Microsoft 365 u otro) hacia Google Workspace, cuidando los registros MX, SPF, DKIM y DMARC para que tus mensajes lleguen a destino. Ordenamos la consola de administración con unidades organizativas, grupos y políticas de seguridad, activamos la verificación en dos pasos y definimos cómo se comparten los archivos fuera de la empresa. Cuando tus aplicaciones necesitan servidores, bases de datos o almacenamiento, diseñamos la estructura de organización, carpetas y proyectos en Google Cloud, con facturación centralizada, roles de IAM acotados y presupuestos con alertas. Todo queda documentado y con un procedimiento claro para altas y bajas de personal.
Conversemos tu casoTraspasamos buzones, carpetas, calendarios y contactos con las herramientas de migración de Google, coordinamos el cambio de registros DNS y acompañamos a los usuarios en el primer día con la nueva casilla.
Configuramos SPF, DKIM y DMARC para que tu correo sea reconocido como legítimo, baje la probabilidad de caer en spam y sea más difícil que alguien suplante tu dominio.
Unidades organizativas por área, grupos de correo, licencias asignadas según el rol y reglas para dispositivos móviles. Sabrás quién tiene qué y por qué.
Verificación en dos pasos obligatoria, llaves de seguridad para cuentas críticas, alertas de inicio de sesión sospechoso y control del acceso de aplicaciones de terceros a tus datos.
Pasamos los archivos importantes desde Drive personales a unidades compartidas por equipo, para que la información sea de la empresa y no se pierda cuando alguien cambia de trabajo.
Organización, carpetas y proyectos separados por ambiente, facturación centralizada, roles con privilegio mínimo, registros de auditoría activos y presupuestos con avisos de consumo.
Revisamos el correo actual, el volumen de los buzones, los dominios, las cuentas existentes y los proyectos de nube que ya están creados.
Definimos fechas, orden de migración por área y el momento del cambio de DNS, buscando el horario de menor impacto para tu equipo.
Traspasamos la información, aplicamos las políticas de seguridad y dejamos la consola y los proyectos de Google Cloud estructurados.
Nos hacemos cargo de altas, bajas, licencias, revisiones de seguridad y soporte a usuarios, como parte de tu nube gestionada.
Si te reconoces en alguno de estos casos, vale la pena conversar.

Depende de la cantidad de usuarios, del tamaño de los buzones y del sistema de origen. Una parte importante del trabajo es la planificación: definir el orden, preparar a las personas y elegir el momento del cambio de DNS. En el inventario inicial te entregamos un calendario concreto para tu caso, con el día de corte y las tareas previas que le tocan a cada parte.
La migración se hace copiando el contenido histórico antes del cambio y, una vez que los registros MX apuntan a Google, se hace una pasada final para traer lo que llegó en el intermedio. Así el usuario encuentra su bandeja completa. Antes de dar por cerrado el proceso, revisamos con cada área que sus carpetas, contactos y calendarios estén donde corresponde.
Google Workspace es el conjunto de herramientas de trabajo diario: Gmail, Calendar, Drive, Meet y Docs, entre otras. Google Cloud es la plataforma de infraestructura donde se ejecutan servidores, bases de datos, contenedores y servicios de datos. Muchas empresas usan ambos con la misma identidad de Google, por lo que conviene administrarlos con un criterio común de cuentas y permisos.
Lo más efectivo es exigir la verificación en dos pasos a todos los usuarios, usar llaves de seguridad en las cuentas de administración, revisar qué aplicaciones externas tienen acceso a los datos y limitar cómo se comparten archivos fuera del dominio. También es clave tener un procedimiento de baja que suspenda la cuenta el mismo día en que una persona deja la empresa.
Sí. Partimos con una revisión de la consola de administración para ver cuentas activas, administradores, políticas de seguridad, reglas de uso compartido y licencias. Con eso te proponemos los ajustes prioritarios y, si lo prefieres, quedamos a cargo de la administración diaria y del soporte a tus usuarios, sin necesidad de cambiar tu contrato con Google.
Escríbenos por WhatsApp y te proponemos un plan de migración o una revisión de tu consola actual.