Perfiles difíciles de contratar
Tu empresa necesita a alguien que sepa de redes, otro de servidores, otro de nube y otro de seguridad. Contratar y retener a todos esos perfiles es costoso y lento, y uno solo no puede cubrirlo todo.
Delega la operación tecnológica en un equipo externo que se integra a tu empresa, con responsabilidades claras, reportes periódicos y acceso a especialistas que sería difícil contratar por separado.
Tu empresa necesita a alguien que sepa de redes, otro de servidores, otro de nube y otro de seguridad. Contratar y retener a todos esos perfiles es costoso y lento, y uno solo no puede cubrirlo todo.
Si el encargado de TI se enferma, sale de vacaciones o renuncia, la operación queda a ciegas. Las claves, las configuraciones y el conocimiento están en su cabeza.
El equipo interno pasa el día resolviendo urgencias y nunca llega a los proyectos que la gerencia espera: renovar equipos, ordenar la nube o mejorar la seguridad.
Con el outsourcing TI asumimos la operación tecnológica de tu empresa, o la parte que decidas externalizar. Partimos con un levantamiento para entender tus sistemas y acordamos por escrito qué hacemos nosotros, qué queda en manos de tu equipo y cómo nos comunicamos. Detrás del contacto principal hay especialistas en Linux, nube, redes, ciberseguridad y desarrollo, que entran cuando el caso lo pide. Documentamos accesos y configuraciones en un repositorio que es de tu empresa, para que el conocimiento no se pierda. Cada mes revisamos contigo lo realizado, los riesgos detectados y los próximos pasos.
Conversemos tu casoNos hacemos cargo de servidores, almacenamiento, redes y servicios en la nube: actualizaciones, revisión de capacidad, respaldos y atención de incidentes.
Mesa de ayuda para los colaboradores, con registro de casos y escalamiento interno cuando el problema necesita a un especialista.
Coordinamos con tu proveedor de internet, el fabricante de tus equipos o el soporte de tu software de gestión, para que tú no tengas que hacer de intermediario.
Revisamos accesos, aplicamos parches, controlamos las cuentas con privilegios y mantenemos un registro de cambios para saber quién modificó qué y cuándo.
Diagramas de red, inventario de sistemas, procedimientos de recuperación y bóveda de credenciales, todo en un espacio que pertenece a tu empresa.
Te ayudamos a priorizar renovaciones, proyectos y presupuesto de TI para el año, con una mirada técnica y de negocio.
Revisamos tus sistemas, proveedores, contratos y la forma en que hoy se resuelven los problemas.
Definimos qué servicios externalizas, los horarios de atención, las prioridades y los canales de comunicación.
Recibimos accesos y documentación, y si hay un encargado saliente, hacemos el traspaso junto a él.
Operamos la plataforma y nos reunimos periódicamente para revisar avances, incidentes y mejoras.
Si te reconoces en alguno de estos casos, vale la pena conversar.

Es contratar a una empresa externa para que opere parte o la totalidad de la tecnología de tu organización: soporte a usuarios, servidores, redes, nube o seguridad. En lugar de contratar a cada especialista, accedes a un equipo completo bajo un solo acuerdo de servicio, con responsabilidades y reportes definidos desde el inicio.
Depende del tamaño y de la complejidad de tu operación. Muchas empresas medianas combinan ambas: un responsable interno que conoce el negocio y un proveedor externo que aporta especialistas y cubre la operación diaria. Lo analizamos contigo en el diagnóstico y te recomendamos el modelo que tenga más sentido para tu realidad.
No. Las cuentas, las licencias y la documentación siguen siendo de tu empresa. Trabajamos con accesos nominativos, registro de cambios y una bóveda de credenciales a la que tú tienes acceso. Si algún día decides cambiar de proveedor, el traspaso es posible porque todo está documentado.
Sí, y es muy común. Puedes delegar solo la administración de servidores Linux, solo la nube, solo la mesa de ayuda o una combinación. El acuerdo de servicio deja por escrito qué cubre cada parte, para evitar zonas grises entre tu equipo y el nuestro.
Con indicadores acordados al inicio: casos atendidos y resueltos, tiempos de respuesta por prioridad, incidentes en sistemas críticos, parches aplicados y avance de los proyectos. Te los presentamos en una reunión periódica junto con los riesgos detectados y las recomendaciones para el período siguiente.
Pide un diagnóstico de tu operación tecnológica y te mostramos qué conviene delegar y cómo hacer el traspaso.