En retail el cliente no distingue canales: compra en la web, retira en tienda, cambia por WhatsApp y espera que su boleta, su despacho y su historial estén en un solo lugar. Para lograrlo, la tienda online, el punto de venta, el ERP, el sistema de bodega, el operador logístico, la pasarela de pago y el emisor de documentos tributarios electrónicos tienen que hablar entre sí. Cada integración mal hecha se traduce en quiebres de stock, ventas de productos que no existen o despachos que nadie programó.
Los eventos de descuento masivo pueden concentrar en pocos días buena parte de las ventas de una temporada, y son exactamente los días en que la plataforma recibe más tráfico, más bots y más intentos de fraude. Una tienda que se cae a medianoche, un carro de compra lento o una pasarela de pago que rechaza transacciones dejan dinero sobre la mesa y clientes molestos que reclaman en redes sociales.
A la vez, el comercio maneja datos de clientes, direcciones, historial de compras y bases para campañas de marketing. Los ataques más comunes no son sofisticados: robo de credenciales del panel de administración, plugins desactualizados, scripts maliciosos que copian datos de tarjetas en el checkout o correos que suplantan al proveedor para cambiar una cuenta bancaria. Las soluciones TI para retail y ecommerce tienen que cubrir rendimiento, integración y seguridad al mismo tiempo.